📰 ¿En qué han convertido la Copa América?

A día de hoy sigo pensando que la Copa América sigue siendo la regata más mágica del mundo de la vela. Ya no sólo por la espectacularidad de sus barcos, independientemente de la época, sino por todo lo que la envuelve sobre todo durante los meses de competición.

Evidentemente las primeras ediciones, hace más de cien años, nada tienen que ver con las actuales; exceptuando que es una regata sólo apta para multimillonarios. Lo fue en el siglo XIX, en el XX y lo sigue siendo en el XXI; lo que ha cambiado es el concepto en sí. Me explico. La Copa América ha pasado de ser un desafío romántico a un desafío mercantil. En los siglos pasados ganar la Jarra de las Cien Guineas era una cuestión de honor, desde la edición de Valencia en 2007 ganar la Copa América es cuestión de ganar dinero, o al caso, que al Defender le cueste lo mínimo posible.

Cuando ganó Suiza la Copa América en el 2003 al no tener mar tuvo que buscar una alternativa y ahí fue el principio del fin. Puso la sede a subasta y como todos ya sabemos ganó Valencia. Es cierto que después de los Juegos Olímpicos de Barcelona ha sido el mayor evento deportivo celebrado en España. Sí, costó mucho dinero público que aún seguimos pagando, pero la ciudad dio un giro de 360 grados a todos los niveles, y gracias a ello se posicionó probablemente como la tercera ciudad del país.

15 años después Valencia ha optado tímidamente a repetir como sede, después de que Team New Zealand la haya vuelto a poner a subasta, y es que el gobierno neozelandés no quiere estirar más el brazo que la manga. Grant Dalton está a la desesperada buscando una sede que no sólo corra con los gastos, sino que le financie parte del presupuesto del equipo.

Valencia en España, Cork en Irlanda y Yeda en Arabia Saudí, eran las oficialmente candidatas. Valencia anunció su retirada hace un par de meses y teóricamente quedaban Yeda y Cork. El día 17 de noviembre se publicó el Protocolo entre el Defender Team New Zealand y el Challenger of Record, INEOS y teóricamente se iba a anunciar la sede, pero la sorpresa fue que este anuncio se ha retrasado una vez más, esta vez al 22 de marzo.

Team New Zealand necesita el dinero, pero sigue mareando la perdiz. Yeda es la que puede garantizarlo, pero con tanto retraso ya le han dejado claro que no quieren que sea en Arabia, sino ya lo hubieran cerrado.

Al final me da la sensación que toda esta situación, forzada por parte de Dalton, no es para otra cosa que para seguir chantajeando a su país para que suelte el dinero para que continuar en Auckland, y después de tanto meneno, me da la impresión que al final se quedarán en su casa y con lo puesto.

Artículo publicado en ABC de la Náutica (25/11/21)